Ricardo Beltrán responsable del sector de frutos secos en La Unión, explica en declaraciones a Radio Castellón – Cadena SER que la ausencia de lluvias ha afectado, principalmente, a la floración de las plantas que ya partían de un estado de «mucha afectación»

Se han empeñado en que trabajemos a pérdidas
Cosechas por debajo de unas previsiones que ya eran negativas marcan la campaña de un fruto con importante presencia en zonas de la provincia de Baix Maestrat, Plana Alta, Alto Palancia y que encara ya su recta final.
«Ya anticipamos que la campaña sería mala, pero ahora estamos viendo que la cosecha está siendo aún peor de lo que se esperaba en cuanto a kilos de pepita. Si a esto le sumamos los precios que aguantan los compradores, porque se han empeñado en que trabajemos a pérdidas, ahí tenemos una campaña desastrosa», lamenta Beltrán.

Las lluvias de finales de agosto y principios de septiembre ha servido para más bien poco. Precipitaciones que llegaron demasiado tarde, como explica Beltrán.
más allá de aspectos climáticos, el descenso de beneficios de los productores con los precios de venta es un problema que se agrava cada vez más. «Si sumas los costes de producción, que se han incrementado, y disminuyes el ingreso con las ventas, la diferencia del precio de kilo que vendes se ha incrementado. Ahora un productor pierde 70 céntimos por cada kilo de almendras que produce», detalla el responsable de frutos secos de La Unió en declaraciones a Radio Castellón -Cadena Ser.




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