Edgar Zaragoza: «Mi objetivo es poner gradas en el barranquet y hacer una gran semana de música nacional»

Es el alma mater del Festival Internacional de Trompeta Ciutat de Xixona, que ya ha cumplido la mayoría de edad al llegar a la sexta edición y dejar atrás, incluso, una pandemia y un año de nueva normalidad. Este acontecimiento musical de primer orden en su doble vertiente pedagógica y artística o de ocio regresa con más fuerza si cabe. Y este año, con un aliciente añadido, cual es el primer homenaje público que se le tributa a Joan Iborra, ex director del Conservatorio Superior Oscar Esplá de Alicante y ex director de la banda de música El Trabajo de Xixona. Hablamos con Edgar, que ha regresado hace solo unos días de La Coruña, donde ejerce de profesor en su conservatorio, y esto es lo que nos cuenta…

 

– Llegamos a la sexta edición de FIT Xixona, un evento absolutamente consolidado en el panorama musical de España. ¿Cómo se presenta el festival este año en sus dos vertientes, la pedagógica y la artística para todo el público?

– Es que lo que traemos todos los años tiene un nivel artístico muy elevado. No es necesario que seas aficionado al sonido de la trompeta o a su mundo para que te gusten estos conciertos, donde hemos combinado, creo, a la perfección las fusiones de jazz con flamenco con grandísimas figuras del panorama nacional. Se dice pronto seis años, pero la evolución ha sido tan rápida en este tiempo (que no deja de ser corto para un festival musical) que los artistas y grupos invitados son cada edición mejores. Y la evolución pedagógica en este tiempo del FIT Xixona también ha sido increíble. Muy pocos sitios en España pueden tener el privilegio de tener como tenemos en Jijona el elenco de profesores de trompeta, sea para este instrumento o para otro. Son profesores consagrados. Los mejores de toda España, en este caso de trompeta, y cada año traemos a un invitado especial internacional, este año el noruego Ole Edvard Antonsen. Esto parece fácil, pero no lo es. Tenemos que luchar mucho para que eso sea posible. Hemos mejorado mucho. El otro día recordaba cómo la primera edición, la de 2019, la montamos en un solo mes, en tiempo récord. Y salió adelante.

– Y recuerdo que el Ayuntamiento al principio dudó un poco del FIT Xixona, pero después se ha volcado con la organización del evento.

– Sí, así es, yo creo que, poco a poco, el Ayuntamiento de Xixona se ha dado cuenta de que este festival pedagógico y artístico ha ido creciendo y se ha sumado año tras año, por lo que es de justicia reconocer el esfuerzo que en todos los sentidos está realizando nuestro Ayuntamiento. Obviamente, también se ha dado cuenta el Ayuntamiento de que el trabajo que realizamos nosotros durante casi todo el año para pensar y organizar el evento es un trabajo dirigido en realidad a todo el pueblo, pues las audiciones ahí están, cada vez tienen más público asistente y más éxito popular.

– Más el negocio que se genera a su alrededor, lógicamente.

– Pues sí, eso también es muy positivo, increíble. Aquí vienen familias de toda España durante esa semana de julio. Este año se quedan aquí ocho familias en casas particulares, preguntando por Facebook para que nos alquilaran casas para acogerlos. Xixona está cambiando, obviamente, se nota. Viviendo fuera como vivo, que vengo aquí cuando puedo y me lo permite mi trabajo, veo Xixona que está cambiando. No es lo mismo lo que teníamos hace seis años que lo de ahora. Nuestra idea era hacer algo pequeño y estamos haciendo algo enorme. Igual me dices que estoy flipando, pero no. Que venga gente de toda España con sus familias y alumnos de Panamá, Colombia y México es porque algo estamos haciendo bien y nos enorgullece. Para la primera categoría del concurso, a partir de 21 años. Viene gente de todo el mundo. Y ahora estamos repensando para captar a más alumnos de toda Europa, porque nos sorprende mucho que vengan alumnos de Latinoamérica, con el dinero que vale el viaje y que se lo pagan ellos.

 

Vamos a darle un poco la vuelta a la paella y tratar de captar
a más alumnos de toda Europa

– ¿Por qué dice que estáis tratando de decantaros hacia toda Europa?

– Yo este año he participado como profesor en Leipzig en un programa Erasmus dentro del Conservatorio. Allí conocí una escuela de trompeta que no tiene nada que ver con el sistema español. Están las 24 horas dando caña a la trompeta. Me explotó la cabeza cuando estuve allí. Como profesor y como alumno. Ojalá hubiera tenido yo ese sistema, están compitiendo entre sí alumnos y profesores con resto de alumnos y profesores, es brutal. Una enseñanza mucho más intenso e intensivo. No es que sea mejor o peor que la de España. Es distinta. De hecho, el metal de España es el mejor de Europa. En todas las orquestas de Europa hay músicos de instrumentos de metal. Y eso quiere decir mucho. Por eso estamos tratando de traer a más alumnos de Europa. De Francia ya han venido. El año que viene volveré y trataré de que se vea España como una oportunidad para aprender. Darle un poco la vuela a la paella…

– Si me dice eso es porque al FIT Xixona le quedan muchos años de vida…

– Espero que sí, espero que sí…Te acuerdas que el primer año que hablamos de esto y nos entrevistaste ya hablábamos, por lo menos, de diez años. Y ya ese primera año tuvimos treinta alumnos, ese es nuestro rango de aceptación y ahí seguimos tras salvar los dos años de pandemia y nueva normalidad. En los años 2022 y 2023 hemos ido hacia arriba. Nadie se lo explica ni se esperaba el crecimiento que hemos tenido.

– La gente de Xixona ya tiene la buena experiencia de los Encuentros de Percusión de Joan Iborra, por eso puede que la aceptación de las trompetas haya sido óptima desde el primer momento.

– Sí, quizás sea así, pero el FIT Xixona ya ha superado los Encuentros de Percusión, que se celebraron cuatro o cinco años, si mal no recuerdo. Ya somos más mayores. Cada vez viene más gente a los conciertos y audiciones. Y ese es uno de mis objetivos principales y del resto de la organización. Es difícil, pero estamos llenando todos los días el barranquet, a pesar de que esto es un pueblo industrial  y la gente madruga entre semana. Pero yo no sólo miro a Xixona, sino afuera, incluida Madrid, por ejemplo. Que venga gente de todos los sitios a nuestros conciertos y audiciones de primerísimo nivel. Yo miro afuera. Mi ilusión es montar en el barranquet un auditorio anfiteatro con gradas plegables y que vengan 2.000 o 3.000 personas a nuestros conciertos. Voy detrás de eso. El enclave es único. Y colocas gradas alrededor del escenario. El objetivo no es una cosa pequeña, sino hacer una semana grande de música como en Santander o Granada o Málaga con carácter nacional.

– ¿Y eso se puede conseguir en Xixona, parecen ya palabras mayores?

– Creo que sí, siempre y cuando haya apoyo económico y de todo tipo por parte de las distintas Administraciones y también lógicamente de las empresas privadas y las marcas de turrón y patrocinadores privados del sector que sea. Este año hemos bajado un poco de colaboradores, pero estamos eternamente agradecidos con todos, año tras año. Hay cincuenta o sesenta firmas que apoyan FIT Xixona. Como dice mi padre Alfonso, toda piedra hacer pared.

– ¿Se puede dar a conocer cuál es el presupuesto actual?

– No está todavía cerrado. Además, a mí me gusta mantenerlo en privado. Cada año va a más. El problema es que nos faltan previsiones de ingresos, como subvenciones  de Diputación, ni Instituto Valenciano de Cultura, Generalitat Valenciana aún no ha hecho la resolución de subvenciones, ni para nosotros ni para nadie. Sí es verdad que nos han pedido información y la hemos pasado. No creo que haya problemas. Estamos tranquilos porque todos los años cumplen. Y más este año con uno de los músicos alicantinos más emblemáticos como es Joan Iborra. Se me ocurrió a mí lo del homenaje a Iborra en mis estancias en La Coruña. Además, tengo cierta amistad con el hijo de Iborra, Adrián, que es el que está colaborando para este año.

 

Ortí compartió con Iborra muchos años en la Orquesta Nacional de España en los años 70 y 80 y también en giras internacionales con artistas de
la talla de Camilo Sesto, Rafael o Julio Iglesias

 

– Cuente más detalles, por favor.

– Se me ocurrió y se lo trasladé a Manuel Blanco y me dio el visto bueno. Se lo dije a Escobar, el trompeta de la Orquesta del ADDA, y también me dijo que adelante. Hablamos con Adrián Iborra y nos dijo que no sabía si el proyecto de la OSA seguiría o no adelante. Cuando la enfermedad se lo permitía, Iborra dirigía una parte del concierto al principio y después salía a dirigir su hijo. Me dijo Adri que se lo diría a la junta directiva y que le hacía mucha ilusión que la OSA volviera a los escenarios. Es el primer homenaje que se le tributa a Joan Iborra y en Xixona, donde él marcó una época cultural. Yo también tocaré en ese concierto, con banda El Trabajo. No se conoce la cultura musical de Xixona sin la figura de Joan Iborra. Además, se da la circunstancia de que José María Ortí compartió con Iborra muchos años en la Orquesta Nacional de España en los años 70 y 80 y también en giras internacionales con artistas de la talla de Camilo Sesto, Rafael o Julio Iglesias. Tenían mucha amistad y relación Iborra y Ortí.

– ¿En qué consistirá el homenaje a Iborra?

– El presentador hará una pequeña introducción. Proyectar in situ su figura como director de la OSA con la figura de su hijo Adrián sobre el escenario. Creo que será algo muy emotivo. Será música barroca. La orquesta no es muy grande. Unos 30 componentes. No podemos hacer otro programa que no sea barroco. Todos tenemos picolos para ese día, hasta yo me he comprado una trompeta picolo para ese día. El barroco es muy desconocido en Alicante, pero es increíble, es una oportunidad para hacer pedagogía cultural. Que no todo sea fusión jazz y flamenco.

 

– Y la banda El Trabajo vuelve a colaborar con el FIT Xixona.

– Sí, estoy muy agradecido a mi banda de toda la vida. Tocarán con el solista Ole Edvard Antonsen con música romántica, moderna (incluido un concierto de José Rafael Pascual Vilaplana, que también ha sido muy importante para Xixona y su cultura). Tenemos muy buena relación con su familia. Por ejemplo con Jordi el trompa y su padre. Y también tocará ese día, el jueves, Manuel Blanco, porque el pasado año se lo pasó muy bien tocando con la banda El Trabajo. Y quería volver a tocar con El Trabajo. Se siente ya un poco jijonenco. Por donde va, dice que el FIT Xixona es su festival. Que lo diga un solista de la Orquesta Nacional de España pues quiere decir algo. Si tuvieran que cobrar todos los profesores lo que cuesta este festival, sería inviable. Con eso lo digo todo…

La presentación la haremos el domingo día 21 a las siete en el Ayuntamiento, porque el Teatret está en obras para instalar un órgano

 

 

 

 

La vida es corta, pero dulce! La vida és curta, però dolça!

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