Innovación en el almendro: drones y riego inteligente en campo

Una noticia publicada en El Día de Córdoba destaca cómo los agricultores están incorporando tecnologías como drones y sistemas avanzados de riego para optimizar la gestión del almendro y adaptarse a los retos ambientales actuales, como el cambio climático, destaca Almendrave, la asociación de exportadores de almendra y avellana de España a la que pertenece el grupo Sanchis Mira-Antiu Xixona

 

 

 

La primera demostración en una explotación comercial real de que repartir el agua según el tamaño real de cada almendro puede aumentar la productividad sin gastar ni un litro más

 

«La adopción de estas herramientas no solo mejora la eficiencia del uso del agua, sino que también permite una toma de decisiones más precisa, reduce inputs innecesarios y contribuye a un manejo más sostenible del cultivo. La innovación aplicada al campo es clave para garantizar la competitividad de nuestros sectores agrícolas frente a los desafíos del cambio climático y las demandas del mercado, explica Almendrave.

En Almendrave (a la que pertenece el grupo Sanchis Mira-Antiu Xixona de Jijona) celebramos cada paso hacia la modernización del cultivo del almendro. Creemos que la combinación de tradición agraria y tecnología avanzada es un factor clave para potenciar la sostenibilidad, la productividad y la resiliencia de nuestros agricultores y sus comunidades».

Así arranca el reportaje al que alude Almendrave publicado bajo el título

El almendro que enseñó a un dron a regar: así trabaja la ciencia cordobesa contra futuras sequías

: «Hay una finca de almendros a las afueras de Córdoba donde, durante cuatro años, un dron ha sobrevolado las copas con una misión que habría parecido de ciencia ficción hace apenas una década: escanear cada árbol con un rayo láser y construir su retrato en tres dimensiones. No para tomar fotos bonitas. Para saber exactamente cuánta agua necesita cada uno. El lugar se llama Cortijo La Reina. Los protagonistas son un equipo de investigadores del Instituto de Agricultura Sostenible del CSIC, con sede en Córdoba.

Y el resultado de ese trabajo acaba de publicarse en Scientia Horticulturae, una de las revistas científicas de referencia en horticultura: la primera demostración en una explotación comercial real de que repartir el agua según el tamaño real de cada almendro puede aumentar la productividad sin gastar ni un litro más…»

La vida es corta, pero dulce! La vida és curta, però dolça!

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