La Generalitat captura 3.000 jabalíes en 6 meses con el plan para luchar contra la sobrepoblación

Mantiene el despliegue del dispositivo de jaulas y Martínez Mus destaca que la estrategia impulsada por el Consell en el marco de las medidas para hacer frente a la peste porcina africana contribuye a reducir los daños en el medio rural

 

El vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación, Vicente Martínez Mus, ha destacado que el plan de choque impulsado por la Generalitat para luchar contra la sobrepoblación de jabalís ha permitido capturar ya 3.000 ejemplares en lo que va de año mediante la combinación de sistemas de trampeo y la colaboración del colectivo cinegético.

Se trata de una estrategia que el Consell ha reforzado ante la detección de nuevos focos de peste porcina africana en distintos puntos de Europa y que mantiene con el despliegue de una decena de jaulas semanales.

Martínez Mus ha presentado este balance en el Centro de Visitantes de La Mata, en Torrevieja, donde ha subrayado que, aunque la Comunitat Valenciana mantiene una situación sanitaria favorable, “es necesario actuar con la máxima prevención para proteger la cabaña ganadera, garantizar la bioseguridad de las explotaciones y minimizar el impacto económico que tendría la llegada de esta enfermedad”. En el acto han estado presentes el director general de Medio Natural y Animal, Luis Gomis, representantes municipales y colectivos como cazadores o agentes medioambientales.

Del total de ejemplares retirados, 1.339 son de la provincia Valencia, 726 de Alicante y 729 de Castellón. Del total de la Comunitat Valenciana, 800 han sido capturados mediante jaulas y cerca de 2.000 han sido aportados por cazadores. El vicepresidente ha señalado que el plan combina el control poblacional del jabalí con el refuerzo de la vigilancia epidemiológica, campañas de información y sensibilización y la colaboración con cazadores, agentes medioambientales, veterinarios y organizaciones agrarias.

“La reducción de la población de jabalí mejora la capacidad de respuesta ante cualquier posible foco y contribuye a minimizar los conflictos que esta especie genera en explotaciones agrarias, espacios naturales y entornos urbanos”, ha añadido el vicepresidente, que ha avanzado que se va a seguir reforzando el dispositivo.

En concreto, tras activar 70 trampas en el primer trimestre del año se ha ido ampliando de forma progresiva los medios con una decena semanales con el objetivo de finalizar el verano con un total de 270, por lo que se prevé que cada vez aumenten más las capturas. De esta forma, a final de año se espera triplicar los datos.

Asimismo, ha recordado que, desde enero de 2026, la Generalitat concede ayudas directas a los titulares de los cotos de caza por cada jabalí abatido y retirado del medio natural, con una cuantía de 40 euros por ejemplar, y ha puesto en valor la habilitación de un servicio específico de recogida los domingos por la tarde para facilitar la retirada de los animales tras las cacerías del fin de semana.

 

 

El vicepresidente ha subrayado que la Generalitat movilizará hasta seis millones de euros para el desarrollo de este plan de choque, de los que dos millones se destinan a ayudas directas y cuatro millones a las actuaciones desarrolladas por la empresa pública Vaersa, que colabora en el dispositivo de la Dirección General de Medio Natural y Animal.

Datos destacados del plan de choque

El balance presentado por el vicepresidente refleja el avance de las distintas líneas de trabajo puestas en marcha en aplicación del decreto ley de medidas urgentes para la reducción de las poblaciones de jabalí ante el riesgo de expansión de la peste porcina africana. Entre los principales indicadores, Martínez Mus ha destacado la previsión de “alcanzar los 3.500 jabalíes entregados por cazadores a la unidad logística de recogida antes del próximo 15 de septiembre”.

El dispositivo de apoyo al colectivo cinegético cuenta ya con 250 cazadores que han utilizado el sistema de comunicación habilitado para las entregas de animales, mientras que las rutas diarias de recogida recorren 278 acotados y permiten que el 59 % de los jabalíes se retiren directamente en el domicilio o municipio del cazador.

En paralelo, el control complementario mediante trampeo se desarrolla en aquellas áreas donde las modalidades deportivas de caza no constituyen una solución suficiente, como zonas comunes, refugios de fauna o terrenos sin titular cinegético. Actualmente, el operativo actúa sobre 15 unidades prioritarias de control distribuidas en 162 municipios.

Precisamente, en el sur de la provincia de Alicante las actuaciones se centran especialmente en el Parque Natural de El Hondo y en el Paraje Natural Municipal del Clot de Galvany, donde entre enero y junio de 2026 se han registrado 37 capturas mediante sistemas de trampeo, de las que 21 corresponden a El Hondo y 16 al Clot de Galvany. En el norte, la zona prioritaria de actuación es la Marina Alta y la Marina Baixa.

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2 Comments

  1. Javier Responder

    Hola, felicidades por la publicación.
    La intención no dudo que sea buena. Y lo deseable es que sea un éxito. Si bien, las ayudas de 40 € por jabalí terminan en sep, y de no prorrogar los plazos, los 2 millones se quedaran sin gastar, porque están muy lejos de los 50.000 jabalis.
    Por otra parte el mundo rural recibe una mínima parte de la inversión de dinero público, porque el grueso se queda en su empresa.
    Añadir que muchos cotos no se acogen a las ayudas de 40 € por jabalí, por pánico a ministerio de Hacienda.
    Por otra parte hay que destacar el enorme daño que causa este animal, y no solo en cultivos o accidentes. El principal lo causa a la biodiversidad y eso no preocupa mucho. El jabalí está extinguiendo hasta los caracoles.
    En cuanto a las jaulas, no solo están cazando jabalíes, si entran otras especies también las matan, como viene pasando en Font Roja con el proyecto presupuestado de 704.500 €
    o quizás no las maten y se trasladan vivas o otros destinos.
    Y finalmente, qué pasa en aquellas zonas que no hay jaulas puestas, y las batidas se hacen pensando en las especies con cuernos, aquí las población aumenta. ¿Por qué no se impone un mínimo de capturas anuales en función de la extensión del coto, accidentes, daños, tipo de monte etc cómo si se impone en el resto de ungulados?
    Como en otra medidas medioambientales, no se quieren entrar en la raíz de los problemas y rara vez se solucionan.
    Un saludo

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