Fecha actual:20 abril, 2019

1880, el turrón que nació en París

Juan Antonio Sirvent Selfa, abuelo del actual CEO José Manuel Sirvent, un auténtico dandi alicantino, tuvo la genial ocurrencia de elegir el eslogan “el turrón más caro del mundo” tras comprar una corbata de seda italiana a precio prohibitivo en la capital de Francia

Fachada principal de la factoría de Turrones El Lobo-1880, del grupo Confectionary Holding, de la familia Sirvent Baeza./FOTO BERNAT SIRVENT

Fachada principal de la factoría de Turrones El Lobo-1880, del grupo Confectionary Holding, de la familia Sirvent Baeza./FOTO BERNAT SIRVENT

Paseaba por los Campos Elíseos y se detuvo en una boutique para ver su escaparate. Le cautivó una corbata de color verde. Juan Antonio Sirvent Selfa, el abuelo del actual CEO de Confectionary Holding (en la que están integrada empresa de Turrones El Lobo-1880, así como Doja Jimena e Imperial Toledana) tenía a gala ser un auténtico dandi alicantino y no desaprovechó una visita turística a la capital de Francia, ciudad a la que acudía con cierta frecuencia, también por sus negocios. Eran los años duros de la posguerra, pero Sirvent Selfa ya se podía permitir esos viajes y la compra de ropa de diseño y lujo. Aunque lo que en aquella ocasión le cautivó de verdad fue una corbata de color verde.

Entró en la boutique parisina y pidió al dependiente dicha corbata para probársela. Sin embargo, el comerciante, que enseguida observó el porte de un hombre de negocios y quasi aristocrático, acabó convenciendo a Sirvent Selfa para que le comprase otra corbata: una mucho más cara, de precio casi prohibitivo, de seda y diseño italiano. “Un hombre como usted merece una corbata cara, una corbata única para un hombre único, para sentirse que se lleva algo especial”, le dijo el tendero de moda parisino.

Así fue como, en los años 40 del pasado siglo, Juan Antonio Sirvent Selfa, que representaba la octava generación de esta saga de turroneros Sirvent de Jijona que arrancó en el año 1725, tuvo la genial ocurrencia de crear el eslogan para su ya popular marca de dulces y turrones navideños 1880: “El turrón más caro del mundo”. Sin duda, una frase publicitaria, un lema o un eslogan que aún hoy perdura y se cruza directamente con el propio producto, pues el consumidor sabe vincular automáticamente el turrón más caro del mundo con la marca 1880 y viceversa. Inversiones en campañas de publicidad en radio, prensa escrita y televisión mediante durante los años 60, 70 y 80, a partir de su exitoso lanzamiento como eslogan con mensaje de carestía y exclusividad, que fue en la década de los sesenta, cuando España empezó a salir de los años más críticos de posguerra, aumentó el número de familias de clase medio y empezaron a venderse los Seat 600 y las Vespa.

Anuncio en prensa en los años sesenta de las marcas 1880 y El Lobo y una curiosa comparativa./FOTO 1880

Anuncio en prensa en los años sesenta de las marcas 1880 y El Lobo y una curiosa comparativa./FOTO 1880

Un próspero hombre de negocios made in Jijona que, más allá de elaborar con tradición y sentimiento turronero multisecular un dulce único en el mundo, supo dotarlo de un formidable valor añadido: un turrón caro que equivaía a especial y que su propietario consideraba el mejor. A su regreso a Alicante, no escamitó tiempo ni esfuerzos para registrar su famosísima marca con eslogan incluido.

Imagen de la selección a mano de la almendra en una de las secciones de 1880 a mitad del siglo pasado./FOTO 1880

Imagen de la selección a mano de la almendra en una de las secciones de 1880 a mitad del siglo pasado./FOTO 1880

A punto, pues, de cumplir su 300 años de existencia, la conocida empresa de turrones El Lobo y 1880 (sus marcas señeras) se apresta para ser distinguida el próximo 11 de abril como empresa centenaria en la primera gala que se celebra para homenajear a las empresas más longevas de la provincia de la mano de la Diputación, la Cámara de Comercio y la Asociación de la Empresa Familiar (AEFA). Además, se va a crear un Club de Empresas Centenarias de la provincia de Alicante que tendrá su sede en la Cámara. El Teatro Principal acogerá esta gala. Diez generaciones avalan a esta conocida empresa jijonenca para entrar en el selecto club de empresas centenarias made in Alicante.

El origen de la casa turronera equivale a recorrer el árbol genealógico de los Sirvent como elemento recurrente

Relatar el origen de esta prestigiosa casa turronera jijonenca equivale a recorrer un largo árbol genealógico de la familia en la que el apellido Sirvent es el elemento recurrente. El antecesor más lejano del que se tiene constancia es Lorenzo Sirvent Ibañez (1678), labrador y turronero que enseñó este oficio a su hijo Bautista Sirvent Mira (1714), y un hijo de este, Juan Sirvent Carbonell (1794), fue el que obtuvo en 1824 el título de maestro confitero. De esta manera pudo vender turrón en todas las ciudades y villas de España.

Detalle de la sección de mecánicas para cocer la miel y de boixets para la emulsión final del Jijona, en la antigua fábrica de 1880./FOTO 1880

Detalle de la sección de mecánicas para cocer la miel y de boixets para la emulsión final del Jijona, en la antigua fábrica de 1880./FOTO 1880

La saga de esta rama de los Sirvent fue continuada por los hijos nacidos de su primer matrimonio, Juan y Francisco Sirvent Candela (1834 y 1835) dedicados a la fabricación y venta de turrones y dulces. Francisco se casó con Irene Soler Sarrió y se instaló en 1866, como fabricante de artículos de confitería, en un edificio situado en la calle de la Vila, 59 de Jijona. Tuvieron cuatro hijos: Francisco, Cándido, José y Manuel.

Francisco se trasladó a San Sebastián estableciendo un negocio de ventas de dulce; Cándido vendía turrón en un puesto del mercado de Alicante, y José se fue a Buenos Aires, donde intentó montar con su hermano Manuel y otros socios jijonencos una comercial de turrón con el nombre «Sirvent y Cía».

Es Manuel Sirvent Soler (1874-1923) el referente cercano de la empresa Almendra y Miel, S.A. Se casó con Dolores Selfa García, quien aportó a la economía familiar un edificio en la calle Mare de Deu de l’Orito que funcionó como obrador de turrón entre 1915 y 1940. Dolores Selfa se hizo cargo de la empresa al morir Manuel Sirvent, y se giraba con la razón comercial Viuda de Manuel S. Soler. En 1928, al alcanzar la mayoría de edad, se hizo cargo del negocio Juan Antonio Sirvent Selfa y con él se registró un giro espectacular hacia la modernidad y la expansión de la empresa.

En 1940, tras la gerra civil española, se construye una moderna factoría en la calle Alcoy, cuatro naves industriales distribuidas en cuadrícula. Con el paso de los años las instalaciones se tuvieron que ir adaptando a las nuevas necesidades. De hecho, en 1977, fue necesario realizar una ampliación y se realizó un nuevo edificio de tres plantas adosado a las naves industriales.

Factoría actual de Turrones El Lobo-1880 junto a la carretera CV-800, que acoge también el Museo del Turrón./FOTO EL LOBO

Factoría actual de Turrones El Lobo-1880 junto a la carretera CV-800, que acoge también el Museo del Turrón./FOTO EL LOBO

Tras el fallecimiento en 1992 de Sirvent Selfa y la lamentable pérdida ese mismo año del mayor de sus nietos, Juan Antonio Sirvent Baeza, la empresa pasa a ser presidida por Juan Antonio Sirvent Arroyo, quien falleció en 2011

Previamente, en 1974, la empresa se había reestructurado desde el punto de vista administrativo, creandose la sociedad «Juan Antonio Sirvent Selfa, S.A.» en la que ejercía como presidente Juan Antonio Sirvent Selfa y como secretario su hijo Juan Antonio Sirvent Arroyo. A ellos dos, asesorados por José López Mira, se debe la creación del Museo del Turrón. Tras el fallecimiento en 1992 de Juan Antonio Sirvent Selfa y la lamentable pérdida el mismo año del mayor de sus nietos, Juan Antonio Sirvent Baeza, la empresa pasa a ser presidida por Juan Antonio Sirvent Arroyo, que falleció en 2011.

José Manuel Sirvent, segundo por la derecha, junto a otros directivos del grupo turronero, en la feria de Colonia./FOTO 1880

José Manuel Sirvent, segundo por la derecha, junto a otros directivos del grupo turronero, en la feria de Colonia./FOTO 1880

La décima generación al frente de este buque empresarial de la provincia está encarnada por José Manuel Sirvent Baeza, segundo hijo de Sirvent Arroyo. Este empresario es presidente del grupo agroalimentario Confectionary Holding, firma propietaria de las marcas 1880, Doña Jimena, El Lobo, Claro de Luna e Imperial Toledana, y fue elegido hace ahora un año, por unanimidad, nuevo presidente de la Asociación de Fabricantes de Turrón, Derivados y Chocolates (TDC) de la Comunidad Valenciana, la patronal regional del turrón. La undécima generación se está incorporando ya con éxito a diversas facetas de la empresa.

Turrón en nuevo formato de bloque de 1880 expuesto en una cadena comercial la pasada Navidad./FOTO BERNAT SIRVENT

Turrón en nuevo formato de bloque de 1880 expuesto en una cadena comercial la pasada Navidad./FOTO BERNAT SIRVENT

Ante tiempos tan cambiantes como los del comercio y el consumo actuales, el CEO de Almendra y Miel y Confectionary Holding lo tiene claro: “Hay que ser ortodoxo en la calidad del producto, pero muy flexible a la hora de presentarlo”, es la regla de oro de Sirvent Baeza.

Hay que ser ortodoxo en la calidad del producto, pero muy flexible a la hora de presentarlo

Con 35 millones de euros de facturación en el último ejercicio cerrado, esta empresa es la cuarta en el top del sector de turrones y dulces navideños tras Lacasa de Zaragoza, Sanchis Mira-Antiu Xixona de Jijona y Delaviuda de Toledo.

Durante 2019, Confectionary Holding apostará por el crecimiento en otras categorías de alimentación dulce no navideña para estar presentes en el mercado durante todo el año a través de diferentes tipologías de productos. La nueva línea de snacks saludables 1880 Vida Natural y El Lobo Estilo Natural, las cremas untables Spread Creams concebidas para un desarrollo multicanal (distribución, horeca e industrial) y las galletas Wafer Florbú rellenas de turrón El Lobo son las principales propuestas para desestacionalizar su producción. Además, el grupo seguirá fomentando el lanzamiento de productos de innovación, que representan actualmente más del 20% de su facturación.

El grupo agroalimentario Confectionary Holding prevé elevar sus exportaciones más de 8% en su ejercicio de 2018-2019 (finaliza el 31 de marzo), en comparación con el anterior, gracias a sus líneas de productos de innovación y a los surtidos de sabores y productos específicos como la gama de Bandejas 1880, informó el director general de Confectionary Holding, Andrés Cortijos. Actualmente, la firma destina el 15% de su producción a más de 40 países de Europa, EEUU, Latinoamérica, Oriente Próximo y Extremo Oriente y espera seguir ganando peso en los mercados en los que ya está presente, especialmente en los consolidados. Asimismo, apostará por abrir nuevos canales de venta en mercados potenciales.

El 65% del total de ventas son en Navidad, aunque profundiza en desestacionalizar con snacks y barritas energéticas, y con la tienda ‘on line’

La venta navideña representa aún para el grupo el 65% y su objetivo es profundizar en la desestacionalización con otros alimentos saludables no necesariamente navideños como los snacks y barritas energéticas. Las alianzas estratégicas creadas con otras empresas es otro de sus objetivos. Las ventas en la tienda ‘on line’ del grupo continúan con la tendencia alcista de los últimos años y prevén un crecimiento por encima del 35%.

Turrones El Lobo-1880 lanza en la feria del dulce de Colonia la gama de snacks saludables

Bernat Sirvent Coloma

La vida es corta, pero dulce! La vida és curta, però dolça!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *