Fecha actual:5 diciembre, 2021

Accidentes de tráfico con jabalíes en Xixona: día sí, día también

De ser un atractivo para el deporte cinegético o el turismo fotográfico y de interior, la masificación de estos omnívoros es imparable y se convierte en un grave problema para los conductores, como confirman los siniestros de los últimos días, lo que requiere de la actuación urgente del Ayuntamiento y de la Conselleria de Transición Ecológica

No es la primera vez que escribimos en el blog Made in Jijona (de turrón y helado, pero también de turismo de interior y de naturaleza, por tanto) sobre la ingente población de jabalíes y su aproximación progresiva al casco urbano de Xixona, incluidos daños en fincas agrícolas.

Tampoco va a ser la última.

En las dos últimas semanas, la enorme población de estos animales omnívoros ha cobrado actualidad tras registrarse varios y graves siniestros de tráfico durante las noches y las madrugadas.

De ello han dado cuenta ciudadanos jijonencos a través de las redes sociales y el blog Made in Jijona lo ha confirmado de fuentes de la Conselleria de Transición Ecológica.

En muy pocos días han tenido lugar siniestros de tráfico en la carretera que une Xixona con La Torre de les Maçanes, en concreto el sufrido por un trabajador de una fábrica de turrón que se topó de madrugada (las fábricas ahora están a pleno rendimiento y se entra muy temprano a trabajar). Por fortuna, el animal quedó muerto en la cuneta y el conductor no sufrió daño alguno, no así su vehículo.

Otro accidente tuvo lugar en un punto próximo a esta carretera comarcal, en concreto la vía rural que une Xixona con la partida rural de Abió. Otro animal de gran dimensión quedó tendido en la cuneta.

Incluso un político de Xixona ha sufrido un accidente de tráfico en los últimos días en la carretera del puerto de la Carrasqueta tras cruzar la carretera una piara entera de jabalíes, lo que siempre dificulta la conducción y obliga a realizar maniobras inesperadas y con la única luz del vehículo.

Además, se da la circunstancia de que los animales cada vez están más próximos al casco urbano de Xixona y ya no es difícil observar sus movimientos incluso en algunas fábricas de turrón de los distintos polígonos industriales.

Enorme susto el pasado miércoles junto al Polideportivo de Xixona

Prueba de esa aproximación extrema a las casas y calles del pueblo del turrón fue el episodio sufrido el pasado miércoles por varios vehículos (en ambos sentidos) de otros tantos trabajadores del turrón que, a eso de las 5 de la madrugada en dirección a sus fábricas, tuvieron que frenar bruscamente para que atravesara un jabalí de grandes dimensiones la carretera Alicante-Xixona, justo al lado del polideportivo municipal, en la vía de acceso al polígono industrial de Segorb.

Casi en el mismo casco urbano xixonenc.

Por no hablar de los serios daños que están produciendo en la agricultura, sobre todo en los campos de almendros. Los animales no se conforman con comer el fruto seco, sino que también destroza los márgenes de piedra seca y crea auténticas autopistas entre los bancales. E incluso muerden y destruyen las gomas de goteo y otras infraestructuras hidráulicas y arrancan las ramas bajas de cierto grosor llenas de almendras.

En la Conselleria de Transición Ecológica que dirige Mireia Mollà no ocultan ciertan preocupación por lo que, en medios agrícolas y cinegéticos de Xixona, se considera ya una plaga del animal omnívoro.

Creemos que el Ayuntamiento y la Generalitat Valenciana, incluso el Gobierno de España, deben hacer cosas al ser los propietarios de caminos locales rurales y los comarcales, como la CV-800 entre Sarga Carrasqueta y Mutxamel. O la de La Torre de les Maçanes.

Existen a diario atropellos de fauna de todo tipo, cinegética como jabalí, ciervo, conejo y zorro. También de especies protegidas como anfibios reptiles, mustélidos y erizos.

La señalización vertical, la que hay, se respeta poco o nada por los conductores, los daños materiales y personales van en aumento en el término municipal de Xixona, donde también prolifera la cabra arruí, que ha protagonizado ya más de un siniestro de tráfico.

Existen muchos medios que reducen los accidentes: radares de tramo, badenes, cámaras térmicas, desbroce de las orillas de las carreteras con bandas de olor

En otras comunidades autónomas llevan tiempo invirtiendo, al menos, en la prevención de accidentes de tráfico con animales salvajes.

Existen muchos medios que reducen los accidentes: radares de tramo, badenes, cámaras térmicas, desbroce de las orillas de las carreteras con bandas de olor, emisores de ultrasonidos en los vehículos, vallados cinegéticos, detectores de infrarrojos que iluminan las señales, disuasores de luz que la reflejan en las orillas…

Según fuentes de la Conselleria de Transición Ecológicas, existen en las carreteras principales  del vastísimo término municipal de Xixona al menos tres puntos negros en la Carrasqueta, otros tres en la carretera de La Torre de les Maçanes y otro en la carretera de Tibi. Puntos negros que han sido confirmados por la tasa de siniestralidad de vehículos con animales de caza mayor (preferentemente jabalíes) y de muerte de los animales.

Si alguno de nuestros apreciados lectores ha sufrido algún accidente (por cierto, los seguros de turismos sólo cubren daños en casos excepcionales en los que se firme el riesgo en la póliza) puede relatarlo en el blog Made in Jijona, en la parte inferior.

Muchas gracias.

 

La vida es corta, pero dulce! La vida és curta, però dolça!

4 Comments

  1. Jordi Responder

    Reducir el número de jabalíes pasa por cazar jabalí en serio que hoy por hoy no se hace.
    El abandono del mundo rural, la escasa o nula rentabilidad, tanto del campo como del monte y de la caza y la escasez de personal con los conocimientos y tiempo necesarios nos lleva a más jabalíes y más accidentes y más incendios forestales porque tampoco se cultiva o limpia el monte como se hacía en otros tiempos. Ofreciendo así el hábitats ideal al jabalí, incluso a las puertas de muchos pueblos. Estamos cambiando el comportamiento de los animales. Ya no necesitan subir al monte. Están más seguros y mejor alimentados cerca de los pueblos. Porque no se les caza y disponen de agua y alimento todo el año. Además de cobijo y refugio tranquilo para ocultarse durante el día.
    En el monte ya saben que un cebadero es sinónimo de muerte segura, mientras que, en unas hortalizas, rara vez se les dispara.

    Pasa por dar un valor a la carne de caza y ponerla en la cadena alimentaria para su consumo legal. Si hay colas del hambre, ¿qué hacemos para que se consuma la carne de caza y para que está tenga una rentabilidad?? Nada!!!

    Pasa por no incluir sistemáticamente en todas las batidas al resto de especies de caza mayor. El cazador ve y mata más fácil un ciervo que un jabalí. Estos saben despistar a los perros y se salvan muchas muchas veces gracias al matorral.

    Pasa por limpiar los puestos de caza para ganar en seguridad y en eficacia a la hora de ver la pieza y disparar de forma segura y no a lo que se mueve ente las matas.

    Pasa por hacer un capturadero de jabalí en las zonas periurbanas y agricolas, dónde los animales entran, no sufren y pueden ser sacrificados o trasladados a otras zonas. Lo previsto en la norma de las jaulas no se usa, requiere tiempo y no es eficaz

    Pasa por aplicar todos los medios disponibles en la seguridad de las carreteras.
    Estos ya están probados y se usan en muchas carreteras, por qué aquí no?
    Querer solucionar el problema con señales verticales de limitación de velocidad no es suficiente, incluso respetandolas no se puede evitar accidentes.

    Pasa por informar del elevador riesgo.

    Pasa por señalizar todos los puntos negros que se conocen con los medios ya privados con éxito en otras carreteras.

    Saludos

  2. Jordi Responder

    La experiencia de un choque frontal es muy desagradable a la vez puede ser grave o incluso trágica.
    Ver morir un animal, a veces son largas agonías por nuestra culpa, porque rara vez mueren en el acto es muy desagradable.
    Luego nos queda el destrozo del vehículo que normalmente requiere llamar a la grúa y el gasto de la reparación.
    Y finalmente, el trauma de las lesiones, a veces graves, el miedo y pánico a conducir por la noche por carreteras de montaña
    Si pensáramos en todo esto,
    que los animales no saben lo que hacen, estoy seguro que respetariamos la señalización, los atropellos disminuirian y también sus consecuencias.

    Saludos

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