Fecha actual:3 octubre, 2022

Algunos turroneros de Jijona del siglo XIX anhelaban el título de ‘Proveedor de la Casa Real’

ARTÍCULO DEL CRONISTA OFICIAL DE XIXONA, BERNARDO GARRIGÓS

(Publicado en la última edición de la revista de fiestas ‘El Programa’)

Han sido algunos los turroneros que han usado esta distinción para publicitar sus productos; sin embargo, tampoco podemos negar que otros también la emplearon aunque recurriendo a ciertas artimañas

A mediados del siglo XIX, en los anuncios publicitarios el signo de distinción era la calidad del producto. Calidad que se intentaba hacer patente mediante la difusión de que el turrón era un manjar para los más exquisitos paladares. Como ya sabemos, en aquel momento la cúpside de la pirámide social era la familia real, por lo que se estableció una especie de carrera por conseguir el acreditado título Proveedor de la Real Casa.

A cambio de proveer a la casa real de forma dadivosa de turrones y dulces, el elaborador obtenía el título regio de tal honor y podía emplear en membretes de cartas, envases y publicidad las palabras ‘Proveedor de la Real Casa’ acompañadas por su escudo.

Según Rafael Fraguas (Proveedores de la Real Casa. La familia real sale de compras por las tiendas de Madrid, El País, 1994), la primera noticia sobre la utilización de la distinción comercial ‘Proveedor de la Real Casa’ se remonta a 1614. Durante el reinado de Isabel II se entregaron 83 distinciones, 142 bajo el reinado de su hijo Alfonso XII, 96 durante la regencia de la reina maría Cristina y 66 en el reinado de Alfonso XIII. Estos datos constan en el Archivo General de Palacio dependiente del Patrimonio Nacional, que fue creado por Fernando VII en 1814. Estos elegidos integraban una selecta lista de suministradores de toda España que vendían regularmente sus excelsos, primorosos y delicados productos a la Intendencia regia.

Para conseguir tal honor era preciso demostrar la calidad de sus productos mediante la consecución de medallas y distinciones en las diferentes exposiciones y muestras que desde mediados del siglo XIX iban desarrollándose por toda Europa.

El siguiente paso era enviar una solicitud a la Intendencia de la Casa Real, para la adecuada presentación podía ser fundamental disponer de padrinos en la Corte y el envío de alguna muestra dadivosa que reconfortara el paladar e hiciera más fácil la signatura del documento.

La consecución del título suponía el pago de unos derechos monetarios que había que satisfacer antes de su expedición

El título se expedía sobre un pergamino de 60 centímetros de longitud por 40 de anchura, escrito con una delicada caligrafía y en el que se puede leer que el Intendente Mayor de la Casa Real atestiguaba que al poseedor de esta distinción se le ha concedido «por Real Orden» el título de ‘Proveedor de la Real Casa’, «con el uso del escudo de armas Reales en la muestra, facteura, etiquetas de su fábrica de turrones». Todos los pergaminos están firmados en el Palacio Real de Madrid por el Intendente General. La consecución del título suponía el pago de unos derechos monetarios que había que satisfacer antes de su expedición.

Han sido algunos los turroneros que han usado esta distinción para publicitar sus productos; sin embargo, tampoco podemos negar que otros también la emplearon aunque recurriendo a ciertas artimañas.

LUIS MIRA ESPÍ (ISABEL II)

Según la tradición, el primero que consiguió el título de proveedor de la Casa Real española fue Luis Mira Espí (hijo de Francisco Mira Arques y Manuela Espí Mira, nació el 21 de junio de 1822 en Xixona y se casó con Teresa Giner Sanchis. Tenía su obrador en la calle La Vila, número 50. Parece ser que muy joven marchó a Madrid a vender sus turrones y dulces que solía acompañar con las uvas de Xixona. Poco a poco fundó un negocio con sede en su tienda de la Carrera de San Jerónimo, aunque también tenía puntos de venta en Alicante y Zaragoza. Tras su fallecimiento en 1899, siguió con el negocio Carlota Mira Giner, quien se había casado con Vicente Ibáñez Galiana).

Fernando Galiana Carbonell, en Anecdotario Jijonenco, 2007, fue el primero que narró su aventura comercial en la Corte. Tras su llegada y poco a poco la fama de sus productos fue difundiéndose llegando incluso a los nobles y principales del Reino. Según la tradición, la misnmísima reina Isabel II encargó a un lacayo que adquiriera turrones y dulces, de los que quedó prendada. Luis no quiso cobrar este encargo y a cambio recibió el título de proveedor de la Real Casa y con el paso del tiempo pasó a ser conocido entre los jijonencos como Llois de la Reina.

En 1863 ya encontramos a Luis Mira anunciándose en la Prensa con dicho título en el periódico La Correspondencia de España.

Luis Mira no sólo consiguió que la familia real disfrutara de sus productos, sino que incluso mantuvo algún grado de amistad con esta excelsa familia. El 13 de enero de 1883 fue recibido por sus majestades en audiencia particular, de lo que se hizo eco la prensa al día siguiente.

Luis Mira no sólo se contentó con gozar del título de proveedor de la Real Casa, sino que intentó y consiguió ser admitido en la orden de Isabel la Católica. Esta distinción fue instituida por el rey Fernando VII en 1815 con el nombre de Real y Americana Orden de Isabel la Católica para «premiar la lealtad acrisolada y los méritos contraídos en favor de la prosperidad de aquellos territorios».

Su yerno Vicente Ibáñez Galiana registró en la Oficina de Patentes y Marcas la marca Luis Mira en 1903 consistente en la fotografía del fundador del negocio en forma de fondo. Luis Mira aparece vestido con traje y corbata y sobre su pecho luce orgulloso la cruz de caballero de Isabel la Católica. El original enmarcado de esta fotografía preside aún la tienda de la empresa en la Carrera de San Jerónimo 30 de Madrid.

VIUDA E HIJOS DE LUIS ROVIRA (Humberto 1 de Italia)

El fabricante Viuda e Hijos de Luis Rovira (la empresa fue fundada en 1854 por Luis Rovira Carbonell y, tras su muerte, el negocio pasó a manos de su esplosa, María Soler Galiana) consiguió en 1879, bajo mandato de Humberto de Italia, el alto privilegio de poder levantar el escudo real en su comercio y de titularse Proveedor de la Real Casa Italiana.

FERNANDO PLANELLES GARCÍA (Alfonso XII)

Fernando Planelles García (quien debió constituir su empresa en el último cuarto del siglo XIX y poseía su obrador en la calle El Vall 15 e intentó ampliar su negocio con la fabricación de jabón en su finca de la partida l’Almarig) obtuvo del rey Alfono XII este título en 1881.

Muy pronto empezó a hacer gala de esta distinción, como recoge la Guía General de las provincias de Alicante y Murcia y Crónica Indicador de Alcoy. En un membrete de esta empresa que circuló en julio de 1911 se publicita como Proveedor de la Real Casa da e incluye el escudo simplificado de España, sin las columnas de Hércules y sin el Toisón de Oro.

ANTONIO IBÁÑEZ SIRVENT (Regencia Reina María Cristina)

El 9 de abril de 1889, durante la regencia de la reina madre María Cristina, Antonio Ibáñez Sirvent (nacido en Xixona en 1854 y casado con Teresa Mira Garrigós, con obrador en la calle Loreto 12) consiguió los honores de Proveedor de la Casa Real y el uso del escudo de armas reales en la muestra, facturas y etiquetas. En la colección museográfica del Ayuntamiento se conserva una carta comercial para la temporada de 1918 en cuyo membrete se emplea el texto Proveedor de la Real Casa.

El 18 de mayo de 1920 ante el notario de Xixona se fusionaron los negocios de Antonio Ibáñez Sirvent y José Mira García creándose la sociedad Mira e Ibáñez e Hijos SRC. Esta nueva soeciedad empleoó un círculo en cuyo interior aparece el escudo de Carlos III de España con Toisón y su Orden variante leones de gules, utilizado también por la casa Borbón entre 1875 y 1931 y rodeando el círdulo por su exterior el texto: Proveedores de la Real Casa.

Con la llegada de la Segunda República, esta empresa decidió transformar su publicidad y sustituir el slogan Proveedor de la Real Casa y el escudo real por el escudo republicano, como se observa en carta fechada el 5 de septiembre de 1938.

ANTONIO GARCIA GEREZ (Alfonso XIII)

Muy pocos son los datos que poseemos de este pequeño turronero. Alfonso XIII le concedió el 8 de mayo de 1909 el título de proveedor de la casa real.

OTROS CASOS DUDOSOS DE USO DEL TÍTULO DE PROVEEDOR REAL

GUILLERMO GALIANA

Un ejemplo de uso de ese posible honor lo representa el turronero Guillermo Galiana, quien ya lo empleaba publicitariamente a principios del siglo XX, aunque ha sido imposible, de momento, averiguar cuándo le fue otorgada esa distinción.

JOSÉ PICÓ GARCÍA

El turronero José Picó García (a final del siglo XIX José Picó García se casó con Elena Carbonell Sevilla y heredó el negocio de su suegro Antonio Carbonell Arques con obrador en la calle Les Parres) intentó registrar una etiqueta para su marca de turrones ante la Oficina de Patentes y Marcas, que presentaba una ligera particularidad, puesto que mientras en el dibujo contemplábamos en la esquina superior izquierda el escudo de la Casa Real con manto dentro de una cinta en cuno centro está el nombre del productor, en su descripción no se hacía constancia. Desconocemos si con este ardid prtendía que se aprobara su etiqueta y que el posible cliente creyera que poseía tan deseado título regio.

HIJOS DE MANUEL SIRVENT MIRALLES

En la segunda década del siglo XX conocemos que la factoría Hijos de Manuel Sirvent Miralles empleó el escudo de la Casa Real y el texto Proveedor de la Real Casa, en un membrete de carta de 1913 como en el anuncio publicado en el libro Comercio Internacional editado en 1928. En 1930 en el BOP se publicó una solicitud ante la Oficina de Patentes y Marcas con el objeto de registrar una etiqueta para turrón de Jijona. En el centro de la parte superior aparece el escudo de la Casa Real y debajo el rótulo proveedor de la real casa que cortean las frases Fabrica de turrones y peladillas y dulces por la mitad. Esta propuesta fue denegada en enero de 1931.

MULLOR, PICÓ Y MIRALLES

Otro ejemplo de similares características que rayan con la picaresca y que nos hacen pensar en la falta de título regio es el protagonizado por la sociedad Mullor, Picó y Miralles.

El 6 de mayo de 1919 Antonio Miralles Blanes, Manuel Picó Llorens y José Mullor Serra constituyeron la sociedad Mullor, Picó y Miralles para la venta de turrones y dulces construyendo una fábrica en la calle Reina Victoria. Pero se disolvió en marzo de 1920. En un membrete de carta comercial conservado observamos una forma más sutil de insinuar al público poseer esta distinción. En esta ocasión solo se emplea el escudo de la casa real, aunque no aparece el texto ‘Proveedor’ porque posiblemente no lo tuvieran.

MARCA CASA REAL

Un nuevo ejemplo un tanto más rebuscado para aprovechar el tirón de proveedor de la Casa Real lo protagonizó en la década de 1980 la empresa Hijos de Manuel Sirvent MIralles la cual utilizó la marca Casa Real para la venta de turrones y dulces destinados a la exportación.

En la colección municipal se conserva una caja prismática de cartón para una tableta de 200 gr. de turrón yema tostada. En el anverso de esta tableta contemplamos en la mitad derecha una foto a color de una barra de turrón yema y a la izquierda el anagrama de la marca.

El anagrama está formado por una especie de escudo de la Corona de Castilla coronado y con el Toisón de Oro. Su interior está dividido en cuatro cuarteles. En el primero y tercero se reproduce el símbolo heráldico de Castilla y en los restantes aparece el de León. En un segundo plano y como una especie de marca de agua.

Este producto estaba destinado a la exporttación a los países sudamericanos y América del Norte, en concreto al municipio Saddle Brook del estado de Nueva Jersey. Fue un intento de hacer creer al consumidor foráneo que era un producto avalado por la casa real.

A lo largo de finales del siglo XIX y durante buena parte del siglo XX algunos elabores de turrones de Xixona usaron el lema proveedor de la Casa Real para atestiguar la calidad y antigüedad de sus productos y diferenciarse de sus posibles competidores».

 

 

 

 

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