Fecha actual:26 octubre, 2020

Castuera: más de medio siglo elaborando turrón que llega ya a China o Rusia

El municipio pacense, con una población similar a la de Jijona, se ha hecho un pequeño hueco en el mercado nacional e internacional con medio millón de kilos al año y cuatro empresas fabricantes del blando, duro y otras variedades e incluso tiene monumento al turronero y un coqueto museo del turrón

 

Monumento homenaje al turronero en el centro de Castuera./FOTO GUIA REPSOL

Monumento homenaje al turronero en el centro de Castuera./FOTO GUIA REPSOL

Jijona es la auténtica cuna del turrón en España y en el mundo, pues únicamente sus 500 años de tradición en la elaboración de este dulce de origen árabe ya la avalan. Pero en las últimas décadas han nacido y desarrollado otras zonas productoras de turrones en España que, sin contar con ninguna denominación de origen o específica ni indicación geográfica protegida, se han abierto camino en el mercado. Una de esas áreas productoras, con unos sesenta años de tradición (desde los años 60 del anterior siglo) es Castuera, en la comarca de la Serena (Cáceres).

La población de Castuera, unos 6.000 habitantes, es muy similar a la de Jijona, con apenas 900 más, pero produce muchísimo menos turrón. Pero lo produce y lo vende. Eso ocurre desde los años 60 del pasado siglo y se ha convertido para muchos en una forma de vida en el pueblo pacense, según hace constar un reportaje de la ‘Guía Repsol’ http://www.guiarepsol.com.

De este pequeño municipio salen cada año unas 500 toneladas (nada comparable a las 11.500 toneladas que salen de la cuna del turrón, Jijona  http://www.jijona.com), pero que se han consolidado ya en muchas ferias de España e incluso en algunos establecimientos comerciales de China y Rusia.

Explica la popular guía turística y gastronómica, citando a fuentes municipales de Castuera, que «muchos siglos atrás se puede encontrar el origen del turrón y su llegada a Castuera de la mano de los árabes, como consecuencia de su expansión por la península ibérica. Una dura tarea para la que era necesario que los soldados musulmanes consumieran alimentos no perecederos a corto plazo y que aportaran mucha energía para no decaer en la ocupación».

En la actualidad hay cuatro empresas turroneras en Castuera: ‘Dos Hermanos’, ‘Rey Alimentación’, ‘Artesanos de Castuera’ y ‘Fernández Galán’. Los vecinos del pueblo aseguran a dicha guía que «la industria del turrón se ha hecho un hueco en el mercado y nada tiene que desmerecer a la alicantina», en alusión a Jijona.

Y prosigue la ‘Guía Respol’: «Este rico dulce castuerano, caracterizado por llevar la almendra entera –ningún otro turrón puede presumir de ello–, ha sido el sustento de muchas familias a través de la venta ambulante. Las principales rutas de los turroneros los llevaban desde la Feria de Abril en Sevilla, donde comenzaban la campaña, hasta la última del año en Zafra, en el mes de octubre, pasando antes por las de Plasencia o Almadén, entre otras. Un recorrido en el que procuraban no coincidir. Cada turronero tenía sus propias rutas adjudicadas y para evitar competencia entre ellos, existía un acuerdo tácito de respetarlas».

Tanto ha arraigado el turrón en este pequeño municipio pacense que incluso cuentan con un museo público dedicado al turrón, sus utensilios y sus formas de elaborar y comercializar. Explica dicha guía, que cita a la dinamizadora turística y responsable de dicho Museo, Silvia Ferández, que  «dice haber oído que los seis meses de constante viaje vendiendo turrón de feria en feria permitía a las familias de turroneros conseguir dinero suficiente para subsistir el resto del año y fabricar su turrón para el año siguiente».

La almendra, materia prima básica del turrón, antiguamente provenía de las huertas de Tierra de Barros, Quintana de la Serena o Bienvenida, pero al industrializarse se empezó a importar de Levante

La almendra, materia prima básica del turrón, antiguamente provenía de las huertas de Tierra de Barros, Quintana de la Serena o Bienvenida, explica dicha guía. «Sin embargo, cuando la producción se industrializó en los años 50 y se incrementó la cantidad de la almendra requerida, se empezó a importar de Levante».

Las almendras garrapiñadas, las peladillas o las frutas glaseadas son también otros productos que vendían y venden los turroneros de este municipio extremeño.

Exterior del museo del turrón de Castuera, en una antigua fábrica de harina./FOTO GUIA REPSOL

Exterior del museo del turrón de Castuera, en una antigua fábrica de harina./FOTO GUIA REPSOL

«Para transmitir el buen hacer del turronero castuerano y salvaguardar la identidad de sus gentes, en el año 2005 fue inaugurado el Museo del Turrón de Castuera, incluido en la red de museos de identidad de Extremadura. Una antigua fábrica de harinas, cuyo esplendor fue reconocido en toda la comarca hace siglos, ahora es el espacio que rinde homenaje a los hombres y mujeres que tradicionalmente vivieron del oficio más dulce de la época».

Y Guía Repsol acaba su crónica afirmando: «El hecho de ubicar el museo turronero en la mencionada fábrica de harinas no es arbitrario. A principios del siglo XX, la relación que tuvieron ambas industrias fue muy destacada, ya que los fabricantes de turrón utilizaban en la mayoría de los casos los hornos de los panaderos para tostar las almendras enteras y sin pelar».

Hace unas cuatro décadas, en Jijona se celebró un partido de fútbol entre el Jijona CF y el Castuera CF. El campo de San Sebastián se llenó hasta la bandera. Pero esa ya es otra historia y se la relataremos aquí: en el blog dulce ‘Made in Jijona, el blog del turrón.

 

El sector turrón de Jijona genera un valor anual de 161 millones de euros y sigue al alza

 

Bernat Sirvent Coloma

La vida es corta, pero dulce! La vida és curta, però dolça!

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