Fecha actual:5 diciembre, 2022

Detectar en tiempo real la almendra amarga y evitar el fraude

La Escuela Técnica de Ingeniería Agronómica de la Universidad de Córdoba ha desarrollado un método capaz de predecir los niveles de la amigdalina presentes en los frutos analizados con y sin cáscara, y de clasificar correctamente almendras dulces y amargas a escala industrial, algo que hasta la fecha sólo se había conseguido en frutos descascarados, en granos individuales o molidos

Quien más quien menos ha vivido la experiencia de masticar una almendra y experimentar un desagradable e inesperado regusto amargo que nada tiene que ver con el sabor al que acostumbra uno de los frutos secos más consumidos del mundo. La responsable tiene un nombre: amigdalina, un diglucósido que, en contacto con enzimas presentes en la saliva, se descompone en glucosa, benzaldehído (responsable del sabor amargo) y ácido cianhídrico.

Para reducir esta ‘sorpresa’ desagradable, los grupos de investigación de Ingeniería de Sistemas Agroganaderos (AGR-128) y de Tecnología de los Alimentos (AGR-193) de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica y de Montes de la Universidad de Córdoba, con la colaboración del Centro Alameda del Obispo del Instituto de Investigación y Formación Agraria y Pesquera de Andalucía (IFAPA), han desarrollado un método capaz de predecir los niveles de la citada amigdalina presentes en los frutos analizados con y sin cáscara, y de clasificar correctamente almendras dulces y amargas a escala industrial, algo que hasta la fecha sólo se había conseguido en frutos descascarados, en granos individuales o molidos, según frecoge el diario digital referente de información agroalimentaria del País Valencià Agronews Comunitat Valenciana.

Espectroscopía de Infrarrojo Cercano para analizar grandes cantidades de almendras en tiempo real

El nuevo sistema emplea equipos portátiles basados en tecnología NIRS -Espectroscopía de Infrarrojo Cercano-capaces de analizar in situ grandes cantidades de producto en tiempo real, sin necesidad de pasar por el laboratorio. Se trata de una aplicación tecnológica «de gran interés para el sector agroalimentario», explica la catedrática Dolores Pérez Marín, pues si bien el amargor de la almendra en la naturaleza puede servir para evitar que los depredadores ingieran las semillas de determinadas variedades, a escala industrial no ofrece ventajas y sí muchos inconvenientes: un sabor poco agradable, depreciación del producto y potenciales problemas de seguridad alimentaria si el fruto amargo se consume a gran escala.

A escala industrial no ofrece ventajas y sí muchos inconvenientes: un sabor poco agradable, depreciación del producto y potenciales problemas de seguridad alimentaria si el fruto amargo se consume a gran escala

 

Técnicamente, los sensores NIRS emplean un haz de luz que, al interactuar con material biológico, devuelve una señal única (espectro) de cada muestra de producto, es decir, una huella digital inequívoca que proporciona información y permite definir la muestra. En este caso, tal y como explica el doctorando y primer autor de la investigación, Miguel Vega Castellote, los equipos portátiles, «cuya señal unida a los valores de referencia permite desarrollar modelos de predicción», son capaces de analizar diferentes parámetros “escaneando” el producto de forma rápida y no invasiva, es decir, sin alterarlo.

Fraude alimentario: lotes de almendras dulces adulterados con amargas

El empleo de la tecnología NIRS, en la que el equipo de investigación posee una dilatada experiencia con distintos productos agroalimentarios, es especialmente útil en la detección temprana de posibles fraudes y en la autentificación de alimentos.

Puede implementarse en toda la cadena de valor, incluyendo la recepción, procesado y expedición de producto

Por ello, el equipo ha puesto en marcha otra investigación orientada a detectar lotes de almendras dulces adulterados con almendras amargas y en el que se ha conseguido identificar casi el 90% de las partidas fraudulentas. El sistema probado en este trabajo, explica la catedrática María Teresa Sánchez Pineda de las Infantas, otra de las autoras de la investigación «puede implementarse en toda la cadena de valor, incluyendo la recepción, procesado y expedición de producto, y establecerse como un método de alerta temprana anti fraude rápido y rentable», según informa el diario digital referente de información agroalimentaria del País Valencià Agronews Comunitat Valenciana.

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