La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) ha alertado de las importantes pérdidas que está provocando el incendio forestal de Castellón en el sector agrario. La organización señala que las llamas están afectando de forma severa a numerosas explotaciones agrícolas y ganaderas de la mitad sur de la provincia, con daños en cultivos, invernaderos, granjas e infraestructuras agrarias

Entre los cultivos más perjudicados figuran principalmente los cítricos, aunque también se están registrando daños en parcelas de aguacate, níspero, olivar, almendro y viñedo. Asimismo, el fuego ha alcanzado invernaderos dedicados a la producción de hortalizas, flores y plantas ornamentales, además de provocar desperfectos en vehículos agrícolas, maquinaria, casetas de aperos y sistemas de riego.
La organización también destaca las dificultades que atraviesan las explotaciones ganaderas, ya que muchos ganaderos han tenido que trasladar de urgencia sus animales a otras instalaciones para protegerlos del avance del fuego y del humo. A ello se suma la imposibilidad de que numerosos agricultores puedan acceder a sus fincas para realizar las labores habituales, una circunstancia que, según AVA-ASAJA, agrava las consecuencias derivadas de las altas temperaturas y de la situación de emergencia.
AVA-ASAJA ha trasladado su apoyo y solidaridad a todas las personas afectadas por el incendio y ha reconocido la labor que están desarrollando los efectivos de extinción, los servicios de emergencia, los ayuntamientos, los voluntarios y los vecinos que continúan trabajando para frenar el avance de las llamas.
Ante esta situación, la organización reclama a las administraciones la puesta en marcha de una línea extraordinaria de ayudas que permita compensar las pérdidas sufridas por agricultores y ganaderos, así como la aplicación de procedimientos ágiles que faciliten la recuperación de la actividad en las explotaciones afectadas.
De cara al futuro, AVA-ASAJA considera imprescindible replantear las políticas agrarias y de prevención de incendios forestales. Entre sus propuestas figura eliminar las restricciones que dificultan el aprovechamiento ganadero de los montes, impulsar una gestión forestal activa con una dotación presupuestaria suficiente para reducir la carga de combustible vegetal mediante trabajos mecánicos —incluida la utilización de maquinaria agrícola— y fomentar la ganadería extensiva. Asimismo, defiende medidas que garanticen la rentabilidad de las explotaciones agrarias para favorecer la actividad económica y combatir el despoblamiento rural.
El responsable comarcal de La Plana Baixa de AVA-ASAJA, Roberto Vicent Ferrandis, asegura que la elevada acumulación de vegetación en montes, barrancos y campos abandonados está favoreciendo la propagación del incendio, mientras que las parcelas cultivadas han vuelto a demostrar su eficacia como cortafuegos naturales. «Algunos campos e invernaderos se han quemado totalmente, mientras que en otros los daños se limitan a las primeras hileras de árboles. También hay granjas que se han salvado por muy poco. Esto da miedo. No podemos seguir con estas políticas», lamenta.




Deja una respuesta