Fecha actual:16 septiembre, 2019

La cabra arruí amarga la almendra

El exponencial aumento de población y la escasez de comida en la sierra abocan a los rumiantes a buscar los tallos verdes de nuevas plantaciones e incluso a devorar el fruto verde, y desata la alarma entre los agricultores

Dos ejemplares adultos de cabra arrui o del Atlas en una zona escarpada, su hábitat natural.

Dos ejemplares adultos de cabra arrui o del Atlas en una zona escarpada, su hábitat natural.

La cabra arrui o del Atlas (pues es originaria de los montes marroquíes, de donde fue inicialmente importada hasta la murciana Sierra Espuña en los años 70) trae de cabeza a los agricultores de Jijona, donde la especie se ha multiplicado de manera exponencial en las dos últimas décadas. El animal rumiante, que habita normalmente en las zonas más escarpadas de la sierra jijonenca, ha iniciado un proceso de trashumancia permanente hacia el valle de Jijona (las faldas cultivadas, básicamente, de almendros en la Carrasqueta) y están destruyendo ya las nuevas plantaciones de este árbol e incluso los frutos verdes de las plantas más adultas, según denuncia al blog Made in Jijona Maria Antonieta Teixidor Sirvent (propietaria de una conocida finca agrícola en la zona de la Carrasqueta) y confirman a este medio fuentes de la Conselleria de Agricultura y Medio Ambiente.

Un almendro joven totalmente devorado por las cabras arruís en la finca La Costa./FOTO ANTONIETA TEIXIDOR

Un almendro joven totalmente devorado por las cabras arruís en la finca La Costa./FOTO ANTONIETA TEIXIDOR

El fenómeno de la naturaleza no es nuevo, pero ha desatado todas las alarmas entre muchos agricultores, que ven ahora mermado el crecimiento normal de las plantas más jóvenes (la cabra arrui basa su alimentación en tallos verdes vegetales y el del almendro es uno de sus preferidos) e incluso la cosecha de almendras, pues se han avistado ya cabañas de muchos ejemplares (hasta 50) en todo el valle de Jijona.

María Antonieta Teixidor Sirvent asegura que la superpoblación de estos animales en la sierra y valle de Jijona «es ya una auténtica plaga y me he puesto en contacto con el sindicato agrícola Asaja que, según me consta, ha enviado ya un escrito a la Conselleria de Medio Ambiente para que adopte algún tipo de medida o solución», explica la propietaria de la finca La Costa, en el corazón de la Carrasqueta.

No es la primera vez que este animal rumiante, que se está procreando y desarrollando con gran velocidad en los montes jijonencos e incluso en las zonas menos elevadas como el valle de Montnegre, causa problemas en los cultivos, también los de hortalizas. De hecho, la Conselleria de Agricultura y Medio Ambiente ha autorizado ya varias cacerías selectivas de animales precisamente en la parte inferior del pantano de Tibi debido a las molestias y daños reales que estaban produciendo en ese valle fértil de la parte sur del término municipal de Jijona.

Un ejemplar joven de almendro con los tallos nuevos totalmente devorados./FOTO ANTONIETA TEIXIDOR

Un ejemplar joven de almendro con todos los tallos nuevos cortados./FOTO ANTONIETA TEIXIDOR

Fuentes de la Conselleria que dirige Elena Cebrián no descartan tomar alguna medida relativa a la autorización cinegética controlada para reducir la población de la cabra arruí, sobre todo teniendo en cuenta que en Jijona se están desarrollando en los últimos dos años importantes inversiones en nuevas plantaciones de almendros tanto en la zona norte (Carrasqueta) como sur (Espartal) del término municipal, lo cual está ayudando no sólo a crear empleo agrícola, sino también a la recuperación agrícola y medioambiental de muchas hectáreas y del propio paisaje jijonenco.

Descripción

“Ammotragus” significa “cabra de las arenas” y su aspecto general es el de una cabra robusta, de faz alargada y extremidades relativamente cortas y macizas, destacando así mismo una cola relativamente larga. Predomina un tono pálido leonado. La característica más notable del arrui es su larga melena que se extiende desde la garganta hasta el pecho, a partir del cual se bifurca y continúa por las patas delanteras. Los cuernos, con una sola inflexión, forman una circunferencia hacia arriba y atrás.

El arrui se distribuye de forma natural por prácticamente cualquier zona escarpada y montañosa de las regiones desérticas y semi-desérticas norteafricanas, desde las costas septentrionales hasta las sierras centrales de Malí, Níger, Chad y Sudán.

En la actualidad se desconoce en gran medida su nivel de presencia en los países africanos. Ha sido introducida con éxito como especie de caza mayor en Texas, Nuevo México y California (Estados Unidos). En Europa, sólo han tenido éxito las introducciones efectuadas en España.

La expansión del arruí en Jijona puede acabar afectando a las plantaciones de almendros tant antiguas como nuevas./FOTO BERNAT SIRVENT

La expansión del arruí en Jijona puede acabar afectando a las plantaciones de almendros tant antiguas como nuevas./FOTO BERNAT SIRVENT

En 1970 se introdujo en el Parque Natural de Sierra Espuña en Murcia, origen de la actual expansión de la especie en sierras y provincias cercanas. Existe asimismo otra población estable en la isla canaria de La Palma, y recientemente se ha localizado otro foco de expansión en Alicante, así como una población aislada en la Sierra de Pela, Badajoz. Pueden llegar a parir trillizos. Las crías son del tipo precoz y capaces de seguir a su madre a las pocas horas de nacer.

Hay muy pocos predadores naturales del arruí y los adultos sólo están amenazados por el hombre

No hay datos sobre mortalidad y vida media de individuos en libertad, pero en cautividad pueden llegar a superar los 20 años de vida. El arrui es un herbívoro de carácter generalista. Su dieta se compone de todo tipo de herbáceas, suculentas, pasto y matorrales. Hay muy pocos predadores naturales del arruí y los adultos sólo están amenazados por el hombre.

El cultivo de almendra regresa con fuerza a Jijona, el mayor consumidor nacional

Bernat Sirvent Coloma

La vida es corta, pero dulce! La vida és curta, però dolça!

16 Comments

  1. AvatarADHIF Responder

    Pues muy bien, empezaremos por el principio. Como socio de ADHIF, expongo:
    Este animal no tiene culpa que lo hayan traído por interés cinegético a la provincia. Pero sus beneficios son inmensamente superiores a los daños que pueda producir en determinadas circunstancias.
    No es invasor, porque no ataca, no desplaza a otras especies, no contamina, no se hibrida y no causa daños en la economía local, el contrario es un recurso cinegético muy valorado. El problema es que sus beneficios no llegan a los dueños de los cultivos dañados, con los que podría remediarlos.

    Los daños que producen, como todas las especies, tienen sus causas y también soluciones.
    Sequía, falta de agua y comida en los comederos y bebederos de los cotos, abandono del minifundio y escaso control por los cotos de caza en las zonas de daños..
    Los cotos tienen permisos para cazar en las parcelas con daños, el problema es que nadie se queda toda la noche para proteger los cultivos y los animales han ido perdiendo el miedo como consecuencia de que solo se les dispara en lo alto de la sierra y no en los cultivos, Algo semejante a lo que pasa con el jabalí, que está descubriendo que en el cebadero tiene la muerte segura y evita entrar.
    Los agricultores con daños, que tengan sus tierras en un coto, han de pedir responsabilidades el coto y si no responde, peritación de daños y reclamación mediante facturas de gastos y pérdidas. Y aquellos que sus tierras están en zonas libres, que pidan permisos y serán ellos mismos los que pueden cazar los animales que llegan a sus cultivos.
    Otra solución son los pastores eléctricos, estos dan buenos resultados y los ahuyentadores etc no hay otro remedio, por ahora, si se quieren salvar algunos árboles jóvenes o ciertos cultivos. De lo contrario todos descontentos, daños y pocas soluciones mas allá de las quejas en el bar o en la prensa.
    Saludos

  2. AvatarJosé Rus Responder

    Cómo naturalista y fotógrafo estoy cansado del mal uso que se hace de la prensa para hace el juego a los cazadores, agricultores y daños como coartada para que unos y otros obtengan beneficios de subvenciones, seguros, permisos de todo tipo… Mientras que el resto de la población tenemos dificultades para fotografiar o simplemente ojear un lobo, un ciervo o un gamo por culpa del constante acoso y estres que sufren los animales salvajes. Nadie piensa en disponer de zonas exentas de cazadores para uso y disfrute de la fauna por el resto de los contribuyentes que, además no tenemos subvenciones.
    Creo que con el arrui pasará algo parecido.
    Crear una opinión negativa para allanar el camino
    para beneficiar a los de siempre.
    Gracias

  3. AvatarAdela Responder

    Los agricultores y los cazadores tenemos intereses diferentes. Desde la aparición del jabalí y la protección de especies como las águilas garduñas o estorninod, en el campo tenemos daños en cultivos y en gallineros.
    El mundo rural ya no tiene remedio. Ahora nos da pena hasta matar un animal y si lo hacemos, hemos de procurar que no lo vean nuestros nietos.
    En el campo tenemos robos de todo tipo y hasta miedo, Tenemos precios bajos de lo poco que producimos y muy altos los impuestos la energía, maquinaria y el abono necesario para sacar adelante las. cosechas.
    La sequía, las plagas y enfermedades son otros enemigos del campo. Por no mencionar los gastos en seguridad, vigilancia electrónica y contantes reparaciones de casas caminos para que pasen bicicletas y motos destrozándolo todo y dejándonos la basura. Conclusión, no vemos remedio a corto plazo y cada vez quedan más bancales abandonados. Con lo cual, los daños por arruí cuentan poco.

  4. AvatarPepe Responder

    Esas dos hembras gestando no están haciendo nada malo. Como todo ser vivo incluyendo al hombre tratarán de amamantar a sus crías en lugar seguro y buscando la mejor hierba para producir leche. Ellas desconocen que causan daños. Son animales pacíficos de fija y noble mirada y muy bonitos. Se deberían proteger en algunas zonas y con ello evitar sus continuos desplazamientos. No hay un crecimiento exponencial de la especie, han venido a refugiarse aquí, porque en otras zonas son tiroteados todas las tardes.

  5. AvatarAntonio Cerdan Responder

    Hola, por indicación de un amigo he leído el artículo y me parece bien que se cuente la realidad de lo que pasa. Aquí en Murcia también tenemos daños pero el principal problema es la desastrosa gestión que, como siempre, hacen los políticos de turno. Unos políticos que hicieron las cosas mal, llegaron al Tribunal Supremo y ahora no saben cómo volver a la normalidad. Han matado más de 2000 arruies y todos descontentos. La solución no es matar por matar, hay que hacer buena gestión, pero eso implica trabajar y ya no hay costumbre. ¿Cómo se explica que existiendo paridad en los nacimientos, y dando solo permisos para matar hembras, no se vean machos, dónde están?

  6. AvatarCarlos Responder

    Como puede una especie ser invasora si no desplaza a las especies autóctonas y convive perfectamente con ellas??, como puede esta señora fijarse solo en el mal que hacen los arruis y no darse cuenta del bien que hacen para el ecosistema manteniendo limpio de monte de matorral y broza evitando así que hayan incendios forestales con mayor facilidad??, como puede ser la solución al problema ordenar batidas contra este animal tan tranquilo y maravilloso de ver en nuestros montes???.
    Espero que la administración espabile y busque soluciones de verdad, con sentido y que no perjudiquen ni a unos ni a otros ya que haberlas las hay como comenta nuestro amigo de ADHIF.
    Ante cualquier duda y a quien quiera saber de verdad lo que son los arruis y los beneficios para el monte… Para nuestros montes!!, que consulte el número 1 de 2019, enero, la revista Quercus.

  7. AvatarAntonio Martínez Responder

    Qué interés o motivos hay para que se dañe tanto la presencia en nuestros montes de una especie amiga y beneficiosa como el arruiz? Son tantos los beneficios que nos regala éste maravilloso animal que por unos pocos almendros dañados se le dispara como a una alimaña pena y vergüenza por como se gestiona éste tema

  8. AvatarAntonio Cerdá Responder

    La revista Quercus está muy bien pero los agricultores estamos cansados de robos, impuestos, abandono institucional, daños de conejos, jabalíes y cabras. Lo que queremos son soluciones y éstas no están a nuestro alcance. Estamos, digamoslo así, rodeados de problemas que no podemos resolver.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *