Fecha actual:26 junio, 2019

Palacio (CEV): «La tasa del azúcar hubiera perjudicado mucho al sector del turrón»

El presidente de la patronal regional CEV en Alicante, Perfecto Palacio, agradece al jefe del Consell, Ximo Puig, en el debate de la plataforma del PSPV #VolemMés, que no entrara en vigor el tributo, que inicialmente no era sólo para las bebidas azucaradas

Ximo Puig, el rector de la UA y Perfecto Palacio, hace un rato, en el Aula de la CAM de Alicante./FOTO MADE IN JIJONA

Ximo Puig, el rector de la UA y Perfecto Palacio, hace un rato, en el Aula de la CAM de Alicante./FOTO MADE IN JIJONA

«La tasa del azúcar, que menos mal que al final se paró en las Cortes Valencianas, hubiera perjudicado mucho a uno de nuestros sectores punteros de la provincia, el del turrón». La frase la ha pronunciado hace una hora el presidene de la patronal regional CEV en Alicante, Perfecto Palacio, dirigiéndose al presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, en presencia de más de cien empresarios y políticos de la provincia en el marco de los debates de la plataforma progresista del PSPV, #VolemMés.

En uno de los momentos del debate, al ser requeridos ambos conferenciantes, Ximo Puig y Perfecto Palacio, por el morador y rector de la UA, Manuel Palomar, sobre la interrelación actual entre el empresariado y el Gobierno de la Comunidad Autónoma, Perfecto Palacio aludió directamente al proyecto de tasa que se barajó y tramitó en las Cortes Valencianas y que quedó finalmente sobre la mesa, aunque inicialmente sí se contempló su aplicación y no sólo en las bebidas azucaradas. Es decir, que podría haber infljuido y mucho en el precio final del turrón y hubiera supuesto una merma de competitividad del sector de Jijona sin precedentes en los más de 500 años de historia y tradición del negocio dulce.

José Enrique Garrigós, presidente del Consejo del Turrón, en segunda fila escucha atentamente a Ximo Puig, hoy./FOTO MADE IN JIJONA

José Enrique Garrigós, presidente del Consejo del Turrón, en segunda fila escucha atentamente a Ximo Puig, hoy./FOTO MADE IN JIJONA

En la sala se hallaba el presidente del Consejo Regulador de la IGP Jijona y Turrón de Alicante, José Enrique Garrigós y expresidente de la Cámara de Comercio de Alicante, a quien se dirigió directamente Perfecto Palacio para remachar: «Turrones en España hay muchos, por ejemplo, los de Toledo, pero como los de Jijona, ninguno». De pasada, Palacio también hizo referencia al proyecto de implatación de una tasa turística, defendida inicialmente por Podemos y Compromís, partido este último que se descologó hace unos meses ante el avance de la legislatura y la proximidad de la cita electoral. Esa tasa también quedó sobre la mesa, pese a los muchos estudios que había realizado ya la secretaria autonómica de la Conselleria de Hacienda, Clara Ferrando, los cuales preveían unos ingresos adicionales para la Generalitat de 30 millones de euros al año, que se repercutirían en mejoras de infraestructuras del sector hotelero y turístico, pese al rechazo frontal de la patronal de Benidorm y la Comunitat Hosbec, cuyo presidente, Antoni Mayor, también se hallaba presente en el acto. Ximo Puig no profundizó en el polémico asunto de las tasas e impuestos debatidos durante la presente legislatura en el seno de los grupos de les Corts Valencianes.

Habría que hacer un poco de historia para saber exactamente cuál era el nivel de afectación a la industria jijonenca del turrón de una hipotética tasa del azúcar, como la implantada en el año 2007 en Cataluña, porque sólo muy al principio incidiría en el sector.

El 27 de junio del pasado año, después de un año de que fuera presentada, Les Corts aprobaron la propuesta de Compromís para que el Consell estudiara la posibilidad de implantar un impuesto a las bebidas azucaradas. Una iniciativa que, no obstante, había sufrido a lo largo de meses anteriores distintas modificaciones que habían rebajado considerablemente su nivel de exigencia.

El texto validado ya no solicitaba la creación de un nuevo tributo, sino que pedía al Gobierno valenciano que analizara la conveniencia de hacerlo atendiendo a los problemas de salud que padece la población, especialmente, los niños.

La propuesta salió adelante en la comisión de Sanidad con el apoyo de PSPV, Ciudadanos y Compromís, pero con el rechazo del PP y la abstención de Podemos. Los morados no querían que se renunciara a pedir directamente la aplicación de un impuesto. El viacrucis de esta PNL ha sido largo. En junio de 2017, cuatro días después de que entrara en vigor el gravamen para las bebidas azucaradas en Cataluña, Compromís registró una Proposición No de Ley para que se siguieran los mismos pasos en la Comunitat Valenciana. La iniciativa, no obstante, instaba al Consell a establecer un impuesto «sobre los productos azucarados y con exceso de grasas que implicara un aumento del precio de hasta el 20%». Es decir, no lo limitaba solo a las bebidas.

Impuesto sobre los productos azucarados y con exceso de grasas que implicara un aumento del precio de hasta el 20%

La propuesta no agradó nada a los productores, entre ellos a los del turrón. No en vano, de manera inmediata en la Confederación Empresarial de la Comunitat Valenciana (CEV) que preside Salvador Navarro se constituyó un grupo de trabajo interno para elaborar un borrador en el que se detallaran los motivos por los que se oponían a este impuesto. Esto, sumado a varias reuniones con dirigentes de PSPV y Compromís, derivó en que la coalición valencianista reformulara su PNL y restringiera el ámbito de aplicación de este impuesto sólo a las bebidas.

Tampoco describía los tramos de aplicación en función de los gramos de azúcar por mililitro que tuvieran los líquidos como sí lo hacía el gravamen que se aplica en Cataluña. Todos estos detalles, quedaban a merced del Consell, a quien instaban a crear «un impuesto dentro de los parámetros y estudios económicos» que correspondieran. La nueva redacción incluía que lo recaudado con esta tasa fuese destinado a dotar de más recursos al sistema de salud o a campañas de concienciación para reducir la obesidad infantil y mejorar los hábitos alimenticios. A pesar de tender la mano en este sentido para favorecer la negociación, tampoco el nuevo ofrecimiento convencía a las empresas y federaciones integradas en la patronal contrarias a la iniciativa.

Llegada al Aula de la CAM de Ximo Puig, Perfecto Palacio y el rector Palomar, estas mañana./FOTO MADE IN JIJONA

Llegada al Aula de la CAM de Ximo Puig, Perfecto Palacio y el rector Palomar, estas mañana./FOTO MADE IN JIJONA

Finalmente, Compromís tuvo que volver a modificarla para hallar un punto de encuentro con los grupos que no estaba resultando nada sencillo. El nuevo texto no pedía directamente la creación de un impuesto, pero sí la elaboración de un estudio previo sobre la necesidad de que este entre en vigor. La iniciativa, además, incluye una gran cantidad de acciones divididas en dos fases.

Plan Integral de Lucha contra la Obesidad Infantil

En la primera de ellas solicitan al Consell que elabore un Plan Integral de Lucha Contra la Obesidad Infantil. Por otra parte, quieren que se impulsen campañas para fomentar el deporte igualitario e inclusivo y se facilite el acceso a actividades lúdico-deportivas a las que no todos los menores tienen acceso.

Tras todo esto, llegaría la segunda fase en la que se realizaría el citado estudio sobre la oportunidad de que el impuesto a las bebidas azucaradas que no tengan aportación alimentaria entre en vigor. El objetivo de todo este paquete de medidas sería reducir el consumo de este tipo de líquidos.

La patronal de turrón y helado apostaron por caballo ganador

Bernat Sirvent Coloma

La vida es corta, pero dulce! La vida és curta, però dolça!

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