Fecha actual:19 agosto, 2019

¿Un emoji vale más que mil palabras? Emojis vs emociones reales

–          Estudios recientes aseguran que las personas reaccionan igual ante un emoticono de una cara sonriente que a un rostro humano sonriente

–          El cerebro procesa el contenido de las imágenes y los iconos visuales en tan solo 13 milésimas de segundo

–          Los iconos evitan ciertas cargas emocionales: por ejemplo, un emoticono de un corazón en vez de un “te quiero” puede ser visto como un mensaje sin ningún compromiso o implicación

Las pequeñas imágenes o iconos comúnmente conocidos como emojis se han colado en el lenguaje escrito de las personas que usan sistemas electrónicos para comunicarse como una forma para expresar o enfatizar sentimientos o hechos. Y es que la expresión de “una imagen vale más que mil palabras” en ciertas ocasiones cobra sentido, pues el cerebro las procesa más rápidamente, en tan solo 13 milésimas de segundo, según un estudio de Massachusetts Institute of Technology (MIT). Su uso es muy útil para todas aquellas personas que no tienen tanta capacidad para expresar emociones, y así se sienten más seguros, o para aquellas que no le dedican tanto tiempo.

“Vivimos inmersos en relaciones fugaces y superficiales. El uso excesivo de los emoticonos puede impedirnos establecer vínculos más profundos y sólidos, tratando de forma superficial algo tan importante como los sentimientos afectivos, que merecerían una mayor reflexión o, incluso, una conversación”, explica la Psicóloga Carolina Álvarez, miembro de Top Doctors, con motivo del Día Mundial del Emoji que se celebra el próximo 17 de julio.

Estudios señalan que las personas reaccionan igual a una sonrisa que proviene de un emoticono que de un rostro humano

El emoticono surge en 1999 por Shigetaka Kurita quién diseñó 176 emojis en 1999 para ntt Docomo, una empresa japonesa de comunicación móvil. Y nacen para agregar un componente emocional que le falta al texto. Fue el uso de WhatsApp lo que ha hecho que se convierta en un elemento natural de expresión, que ha llegado a extenderse incluso en el ámbito laboral “La comunicación escrita, carece del lenguaje corporal, es decir de todo aquello que nos despierta una persona cuando la tenemos delante: gestos, movimientos etc. Los emojis tratan de suplirlos, y lo han conseguido, integrándose de un modo natural en las conversaciones escritas. De hecho, hay estudios recientes que aseguran que las personas reaccionan de igual forma a un emoticono de una cara sonriente que a un rostro humano sonriente”, asegura la psicóloga Carolina Álvarez.

“Te quiero” Vs : dime cómo te expresas y te diré cómo eres.

Puede ocurrir que “emisor y receptor no interpreten de la misma forma un emoticono, o que los emojis no consigan aportar a la comunicación los matices que conlleva una conversación tradicional”, explica María Gallego, psicóloga sanitaria y miembro de Top Doctors. “Una imagen vale más que mil palabras”, añade Gallego, “siempre y cuando los interlocutores interpreten lo mismo al verla”. De hecho, el uso de un icono u otro, así como su interpretación puede variar dependiendo de factores externos que rodeen a los interlocutores, así como de la personalidad de los mismos. La Universidad de Edge Hill (Reino Unido) hizo un estudio recientemente en el que, tras analizar diferentes conversaciones en chats y redes sociales, observaron que las personas que usaban emoticonos positivos o que expresaban felicidad eran aquellas con una personalidad más abierta o extrovertida.

Por otro lado, estos iconos pueden ser usados para evitar decir algo en un momento determinado. “Depende del momento, un icono de un corazón en vez de un “te quiero” puede ser visto como un mensaje para salir del paso sin comprometerse e implicarse tanto. Es aconsejable que determinados sentimientos se expresen de la manera más sincera y clara posible, si queremos que el receptor lo interprete correctamente y consigamos la finalidad”, comenta Álvarez.

Doctores que han colaborado:

–           Carolina Álvarez Sicilia, psicóloga con más de dos décadas de experiencia y miembro de Top Doctors: https://www.topdoctors.es/doctor/carolina-alvarez-sicilia

María Gallego Blanco, psicóloga sanitaria y miembro de Top Doctors: https://www.topdoctors.es/doctor/maria-gallego-blanco

Bernat Sirvent Coloma

La vida es corta, pero dulce! La vida és curta, però dolça!

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